
Denominación y Naturaleza
El nombre oficial del Movimiento es: “Discípulos Misioneros del Inmaculado Corazón de María”. Esta denominación contiene en sí misma aspectos importantes de su esencia, como lo son:
-
La devoción al Inmaculado Corazón de María: En las sagradas escrituras, el Corazón de María aparece como aquel que por la fe es capaz de acoger el misterio de la nueva alianza (cf. Lc 2,19.51). El Corazón de la virgen María es para nosotros el depositario y fiel guardián de los misterios de nuestro Salvador» (San Juan Eudes) y el lugar preparado por Dios para ser digna morada del Espíritu Santo y del cual emana un amor profundo a Dios y a los hombres.
-
La vocación de ser discípulos misioneros: En virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero” (EG 120). Somos discípulos porque recibimos la fe y somos misioneros porque nos comprometemos a trasmitir el evangelio. “La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos” (DA 29).

La forma abreviada de esta denominación es la sigla: “Dicma” que resume su nombre.
​
-
El Movimiento “Discípulos Misioneros del Inmaculado Corazón de María” es una Asociación privada de fieles laicos, que viviendo el carisma del movimiento, buscamos seguir a Jesús practicando las enseñanzas de la fe cristiana propuestas en la Sagradas Escrituras y en el Catecismo de la Iglesia Católica, procurando en todo el amor a Dios y a los hermanos, la obediencia y fidelidad a nuestra Iglesia Católica, a través de los Sacramentos, del Magisterio de la Iglesia, de la evangelización, de la práctica de la oración personal y en comunidad; trabajando por la conversión de las almas y promoviendo el amor a la Santísima Virgen María, a quien tomamos como modelo de vida por ser ella la persona en quien Dios nos ha mostrado la figura del verdadero Discípulo Misionero de su hijo. Por tanto, nuestra naturaleza es ser Discípulos Misioneros al estilo de María, de quien tomamos las virtudes de la caridad, la prudencia, la humildad y el servicio.
-
Esta Asociación está constituida según las normas del Código de Derecho Canónico y del presente Estatuto. Igualmente se regirá, en aquello que le es propio, por un Reglamento de Régimen Interior que regulará aquellos aspectos susceptibles de modificaciones coyunturales.